Conmoción Cerebral en Pacientes Adultos: Definición y Evaluación Clínica
- Rafael de Jesús Ayala

- Mar 2
- 3 min read
Updated: 6 days ago

Autores:
Dr. Rafael De Jesús MD, PGY-1
Dra. Adriana Mercado MD
La conmoción cerebral (a veces traducido incorrectamente como concusión por su nombre en inglés "concussion") es una lesión cerebral traumática leve causada por fuerzas biomecánicas aplicadas directa o indirectamente a la cabeza, cuello o cuerpo que genere una aceleración y desaceleración rápida del cerebro. Esta aceleración/desaceleración, entonces resultan en una disfunción neurológica transitoria que genera una respuesta neurometabólica compleja que afecta la función cerebral aunque los estudios de neuroimagen convencionales sean normales.
El reconocimiento temprano de la conmoción cerebral en adultos es crucial y depende de identificar signos y síntomas característicos como dolor de cabeza, mareos, vértigo, náuseas, visión borrosa, sensación de lentitud, dificultad para concentrarse o recordar, desequilibrio y cambios cognitivos o emocionales. La pérdida de conciencia en el momento del trauma no es un criterio diagnóstico y puede estar ausente incluso en lesiones clínicamente significativas. La evaluación clínica debe integrar el mecanismo de lesión, observación de signos y una valoración estructurada de funciones neurológicas y cognitivas, siempre con juicios clínicos fundamentados. Ante todo paciente con trauma en cabeza, incluso de baja energía, se debe mantener un alto índice de sospecha, especialmente si presenta alguno de los síntomas típicos de las conmociones.
Lo primero y más primordial en la evaluación de un paciente de trauma en cabeza es el poder descartar lesiones clínicamente significativas intracraniales o sangrados intracraniales. Ésto se puede lograr mediante el uso de varias herramientas de decisión clínica tal como el "Canadian Head CT rule" para determinar si es necesario obtener imagen avanzada del cerebro en la sala de emergencias.
Existe una herramienta de evaluación de conmoción cerebral llamada SCAT 6 que está diseñada para uso en personas mayores de 13 años y ayuda en establecer el diagnóstico de una conmoción. Aunque nos puede ayudar a establecer el diagnóstico, en algunos casos puede estar negativa la prueba del SCAT6 en la etapa temprana y por lo tanto no se debería utilizar como única herramienta de diagnóstico. Para utilizarla, se puede buscar en línea en donde está disponible de manera gratuita en varios idiomas. https://bjsm.bmj.com/content/bjsports/57/11/622.full.pdf
El tratamiento es principalmente conservador y basado en la gravedad de síntomas, incluyendo un período de reposo físico y cognitivo (24–48 h) seguido de una reincorporación gradual y estructurada a la actividad según lo tolere. El uso de medicamentos sintomáticos (como analgésicos) puede ser apropiado, evitando fármacos que puedan enmascarar síntomas o aumentar el riesgo de complicaciones. Las decisiones de retorno al deporte o actividades de riesgo deben basarse en resolución completa de síntomas y normalización de evaluaciones funcionales, incluida la SCAT6 en seguimientos seriados. Es importante que antes de volver al campo de juego o deporte, haya una evaluación neurocognitiva llevada a cabo por un médico capacitado para la misma que entonces pueda determinar si la persona está en condiciones de poder volver al terreno.
Por mucho tiempo se ha recomendado el reposo completo de las actividades para la recuperación de una conmoción, pero la evidencia ahora es contundente que el ejercicio aeróbico por debajo del nivel de causar síntomas disminuye la duración total de síntomas cognitivos y acelera el retorno seguro al campo de juego y a l trabajo o escuela. Por lo tanto, es importante dar instrucciones claras de que se deben evitar las actividades peligrosas y las actividades que causen síntomas, pero no se tiene que evitar la actividad física durante la recuperación.
Adicional a los síntomas físicos, las conmociones tienden a exacerbar o desenmascarar condiciones neuro-siquiátricas que estaban bien controladas o hasta sub-clínicas cómo la depresión, ansiedad, déficit de atención y trastornos del sueño. De ser necesario, se pudieran empezar medicamentos para estos síntomas si llegan a ser significativos.
En conclusión, una evaluación clínica integral y basada en evidencia, con herramientas estandarizadas como la SCAT6 pueden apoyar la evaluación inicial y de seguimiento. Estas herramientas son esenciales para la seguridad y recuperación óptima de adultos con conmoción cerebral.







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