top of page

La administración: el motor invisible de la sala de emergencias


Dr. Miguel J. Rosa Carrasquillo (ED Administration Fellow- HCA Florida Kendall Hospital)





Cuando uno piensa en una sala de emergencias, probablemente, lo primero que viene a la

mente es el “corre y corre”: las camillas, las alarmas de los monitores y ventiladores, los médicos tomando decisiones rápidas y la presión constante de atender lo más urgente. Pero más allá de ese ritmo intenso, hay un componente que muchas veces pasa por debajo del radar y que, sin embargo, lo sostiene todo: la administración.


A través de mi corta pero variada carrera he trabajado tanto en hospitales públicos y

privados, como también en clínicas de atención externa. Esa mezcla de experiencias me permitió ver de cerca cómo cambian las dinámicas dependiendo de los recursos y la estructura del lugar. Antes de comenzar mi residencia en medicina de emergencia, me desempeñé como médico generalista en diferentes salas de emergencia, y fue ahí donde empecé a notar que muchos de los problemas del día a día tales como los atrasos, la sobrecarga y la frustración del personal eran principalmente por fallas sistemáticas y organizativas.


Hoy, como Fellow en Administración de Sala de Emergencias en el HCA Florida Kendall

Hospital, en Miami, confirmo a diario: por más preparado que esté el equipo clínico, si el sistema no está bien estructurado, la atención medica y el servicio efectivo se afectan.


En Puerto Rico, las salas de emergencia enfrentan retos bien conocidos. Falta de médicos,

enfermeros, terapistas respiratorios, escoltas, técnicos y otros profesionales de la salud; altos

volúmenes de pacientes, casos más complejos y el eterno problema del “boarding”, con pacientes que pasan horas y tristemente, en algunos casos, hasta días esperando una cama en piso. Todo eso tiene consecuencias reales: más cansancio, más presión, menos tiempo para cada paciente y, lamentablemente, peores resultados.


A este panorama se añade un factor poco visible pero determinante: la facturación. La

documentación clínica y los procesos de cobro sostienen los servicios que el hospital puede

ofrecer. Cuando los planes médicos tardan en pagar o ponen obstáculos, el efecto se traduce en recortes silenciosos: menos personal, menos recursos y menos servicios disponibles para el paciente. Al final, quien paga el precio no es el sistema, sino la persona que busca atención.


Por eso creo que en las residencias de medicina de emergencia, especialmente en Puerto

Rico, debería enseñarse más sobre administración hospitalaria y manejo operativo. No se trata de formar gerentes, sino de formar médicos que entiendan cómo funciona la sala donde trabajan día tras día. Establecer métricas, saber leer indicadores, manejar flujos de pacientes y entender los procesos de facturación puede sonar aburrido, pero es lo que permite que una sala funcione eficientemente.


A los estudiantes y residentes les digo, desde mi perspectiva: dominar el aspecto clínico

es sumamente importante, pero entender el sistema es lo que te permite hacer que las cosas cambien. Porque una sala bien manejada no solo atiende emergencias: las previene. Y al final del día, eso también salva vidas.


Referencia:

Handel D. Healthcare Administration, Leadership, and Management (HALM): The Essentials.

ISBN-13 978-1960762290.

Comments


ADDRESS

Centro Médico Episcopal San Lucas

917 Ave. Tito Castro

Ponce, Puerto Rico 00733

FOLLOW US!

  • Instagram

© 2035 by PONCE EMERGENCY MEDICINERESIDENCY Powered and secured by Wix

bottom of page